jueves, diciembre 14, 2006

Las cosas pasan porque tienen que pasar, aunque no te las esperes, aunque no lo hayas planeado así, si tiene que pasar, pasa, es lo que llamamos el destino, esa cosa que nos espera siempre a la vuelta de la esquina.
El destino de Socorro, como no, también estaba escrito, se había dado de bruces con él y ahora me lo estaba releyendo a mi.
-Sin decirnos nada llegamos tácitamente al acuerdo de no contarle nada a Julian, David no se iba a enamorar de mi, espero, él lo único que necesitaba era un poco de calor humano, un revolcón de vez en cuando, tanto es así que ultimamente parece afrontar la vida con un poco más de ambición, estudia más, no se pasa el día tirado en el sofá y ya va saliendo de marcha con los compañeros de la facultad.
Claro que ahora paso mas tiempo en casa sola, solo el padre suele hacerme compañía cuando vuelve de su paseo matinal, que consiste en una visita al parque, otra visita al bar y de vuelta al hogar con el pan y el periódico bajo el brazo, a partir de ese instante parecía como si se le acabasen las pilas, como si se desconectara del mundo exterior, comía sin mucho entusiasmo, hacía su siesta y se conectaba a la televisión como cualquier descerebrado, ni siquiera cambiaba de canal, no se si por la desconexión neuronal o por pereza, o porque no sabe usar el mando a distancia.
Lo que más rabia me daba es que no celebrase mis comidas, puede que peque de falta de humildad señor Chisme, pero lo que yo cocine, sea lo que sea, es para chuparse los dedos.
-No lo puse en duda, claro está, además no quería interrumpirla ya que la confesión se acercaba a un punto que me empezaba a dar un poco de miedo, bueno si no miedo, cierto respeto, inquietud quizás.
-Cada día cocinaba algo especial, durante varios días no repetí ni un solo plato, me esmeraba como si me fuese la vida en ello, por supuesto Julián y David disfrutaban como cochinos en un charco, pero el padre no, solo engullía y luego se hundía en su sillón, a veces me recordaba a un móvil sin batería que caminaba derechito a recargarse en su base.
Así que un día, ya harta de que no supiera apreciar mis guisos, me planté delante de él interponiéndome entre sus ojos de cordero degollado y la televisión y le dije cuatro cosas bien dichas, sin gritar, sin aspavientos innecesarios, solo cuatro palabras precisas y certeras como el bisturí de un cirujano.
Y se puso a llorar, primero hizo un puchero, desgarrador por cierto,y enseguida rompió a llorar, lloró y lagrimó como un niño con cara de jubilado, "Vaya, -me dije- me he pasado con el bisturí"
Pero no, no era eso, esa pena que guardaba este pobre hombre necesitaba salir por algún sitio y yo con mi pequeño corte le abrí una vía de escape. No tuve mas remedio que abrazarlo, no se durante cuanto tiempo estuvimos así, pero que pena de hombre, se ve que añoraba muchísimo a su difunta esposa, tanto que cuando se le fueron acabando las lágrimas empecé a notar una presión extraña, bueno extraña no porque una no se ha caído de un guindo y enseguida vi claro lo que estaba pasando, pero amigo mio, es que me daba tanta penica, llevaba el pobre tanto tiempo sin tocar hembra.
¿Quiere que le siga contando'
-No hija, ya me imagino el final de la historia.
-Si, pero todavía hay más, en realidad todo esto no me supone problema alguno, creo que no hago mal a nadie, a mi Julian no se lo cuento y no creo que haga falta, el problema es que estoy embarazada.
-Vaya, felicidades, eso si se lo contaras a Julian, no?
-Se lo tendré que contar, supongo, pero el caso es que ahora mismo no se quien es el padre, tengo tres posibilidades.
-Claro, no te salen las cuentas, será imposible saber quien es el padre, ni siquiera una vez que nazca.
-¿Y que hago? necesito un consejo, ayudeme señor Cotilla.
-Pero chiquilla ¿Como se te ocurre acudir a mi? me conoces, sabes de mi reputación, lo más probable es que todo esto salga a la luz porque me será imposible resistir, el cotilleo me puede, es más fuerte que yo. Y además ¿Y si tus posibles engendradores leen mi blog?
-Lo dudo, nunca leen, y menos en Internet, no saben lo que es un blog.
-Entonces, lo que tu quieres es que esto se sepa, que se corra la voz, como si se tratase del programa este de la noche ¿Como se llama?
-Hablar por hablar
-Eso mismo, pero tu lo que quieres es "Postear por Postear"
-Eso mismo, ¿Me hará usted el favor?

Bien amigos de Postear por Postear, Socorro pide auxilio, ¿Alguien puede ayudarla? Un consejo, una frase de apoyo, ¿Alguien tiene una experiencia parecida?