martes, noviembre 07, 2006

Llegados a este punto, tengo algo que decir, estoy acojonado, no me duelen prendas confesarlo abiertamente.
No he dormido, no he podido ingerir alimento alguno desde ayer, estoy a base de cafés y he amanecido con una pupa en la comisura de los labios.
Menos mal que uno tiene amigos, algunos me ha ayudado dandome animos en esta página, pero me he puesto en manos de mi mano derecha, Pepe el quiosquero ¿quien, si no él podría aconsejarme para no hacer el ridículo? Espero que no me pase como la última vez , me ha dejado marcado.
El ha estado casado, no le duró mucho el matrimonio, fracasó; literalmente se le fué por la borda , pero si triunfó en su noviazgo.
Me ha dicho que actue con naturalidad, y que sobre todo cuide los detalles, la higiene, la ropa, el trato, los modales.
Y en eso estoy toda la mañana, con tanto lustre casi se me olvida el contrato de alquiler y sacar el coche del garaje, pobre coche mio, tan viejecito él, va a ser el más sacrificado de todos.
Jesuspordios solo son las doce y treinta, que mañana más larga, creo que tendré que ducharme por cuarta vez, los chorreones de sudor me caen por las sienes y la espalda, no moriré de amor pero si deshidratado.


lunes, noviembre 06, 2006

No he tenido valor, a pesar de los ánimos y consejos recibidos no he sido capaz de acecarme a ella y hablarle, incluso en una ocasión, no hace muchos días, que la vi venir hacia mi por la acera, ya muy cerca de casa, me metí corriendo en la tintorería Adela, donde nunca dejo ropa para limpiar desde que hace unos años tuvimos unas palabritas más o menos conflictivas por culpa de unos "roales" sospechosos que aparecieron en una chaqueta muy apreciada por mi. En fin, que para salir del paso y esperar a que Reme pasara de largo me entretuve haciendo como que rebuscaba algo en mis bolsillos. Para cuando supe que el "peligro" había pasado, me encaré con Adela y le dije:
-Debo de estar sufriendo los primeros síntomas del Alzheimer porque ni loco, ni viejo y chocho dejo yo aquí una prenda para que tu me la destroces, adios muy buenas.
Y me volví a mi casa sufriendo dos sentimientos contradictorios, me sentía cobarde y atrevido a la vez, pero biensabedios que hubiese preferido intercambiarlos para ser mas atrevido con Reme y quedar como un capullo con Adela, la sucia tintorera. Pero somos como somos y tenemos que asumirlo, asi que no he tenido más remedio que agudizar el ingenio y trazar un plan, si tengo un plan y hoy lo he puesto en marcha.
Reme estrena coche, ha dejado atrás su viejo opel corsa y lo ha cambiado por un flamante ford fiesta y ha llegado casualmente a mis oidos que busca una plaza de garaje para preservar su nuevo vehículo, pobrecita, pensé primeramente, pero poco después, bueno tampoco soy tan rapido, al día sigiente, por la noche, ya tardecito porque no conseguía conciliar el sueño, y no pienso contar que me rondaba por la cabeza porque la gente es muy mal pensada, se me iluminó una bombillita, hizo "plim" y lo vi todo claro, diáfano. Mi coche es más viejo que los cimientos de la Alhambra, bien cuidado, eso si, pero me sentñi capaz de sacrificarlo por mi amor a Reme, si señor ¿quien dijo que yo era un cobarde? así que esta misma mañana he puesto un cartelito en la entrada al portal, junto a los buzones para eliminar candidatos indeseados, solo podrán verlo mis vecinos y casi todos tienen ya su propio garaje. Genial ¿no es cierto? tanto es así que, justo a la hora de comer, me ha llamado por teléfono, casi no me sale la voz cuando reconocí su voz, le contesté un " si aqui es" con un gallo bastante ridículo.
Ella no sabe quien soy, pero tenemos una cita, de negocios ya lo se, pero sigue siendo una cita.
Mañana, a las trece treinta, en el portal.